Modelo Flipped Classroom

El modelo Flipped Classroom: qué es y cómo se utiliza en el colegio.

 

Desde hace varios años, el colegio apostó por las metodologías inductivas centradas en el alumno para conseguir un aprendizaje duradero y por eso se buscó un modelo pedagógico que consiguiera, a través del trabajo colaborativo un alumno cada vez más preparado para la nueva realidad educativa basada en competencias, que permitan acercar la formación a la realidad del alumnado y de esta manera, que sea verdadero protagonista de su propio aprendizaje, facilitando la toma de decisiones, la resolución de problemas, y el trabajo en equipo. El modelo que nos permite conseguir esto es el modelo Flipped Classroom o “aula invertida”.

 

En palabras de Raúl Santiago: “El Flipped Classroom (FC) es un modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula”

 

Resumiendo mucho, los alumnos hacen en el espacio individual (su casa, biblioteca, etc),  la tarea o estudio del material enviado por el profesor, para luego, en el espacio grupal (el aula), y de manera colaborativa, trabajar cualquier metodología inductiva donde ponga en práctica lo trabajado en casa, siempre atendiendo a la taxonomía revisada de Bloom.

 

Por tanto, el modelo FC cambia el modelo tradicional de clase:


Fuente 1: tomado de la web https://www.theflippedclassroom.es/

 

Se pretende que el alumno inicie su aprendizaje partiendo de lo que él puede aprender por sí mismo con el material del docente, por lo que lógicamente el papel del alumno pasará a ser más activo y el papel del profesor también cambiará ya que dejará de ser únicamente un explicador de conceptos, para pasar a ser un dinamizador de la clase, un guía y un supervisor del proceso de aprendizaje.

 

¿Y por qué el modelo Flipped?

 

Porque se consigue, combinando ciertos elementos (tal y como aparecen en la siguiente gráfica) un aprendizaje perenne y significativo:

 

Fuente 2: elaboración propia

 

 

El modelo “de aula invertida” tiene 3 momentos principales en 2 espacios diferentes (individual y grupal) y se acompaña siempre de los distintos tipos de evaluación (inicial y/o de diagnóstico, formativa y sumativa), tal y como se ve en esta imagen:

 

 

¿Implica el FC un cambio en la escuela a nivel organizativo? NO

¿Implica el FC un cambio a nivel pedagógico? SÍ

 

Ciertamente, el modelo FC implica una modificación en la manera tradicional de enseñar del profesor, puesto que debe cambiar el concepto de clase y preparar materiales ad-hoc para ganar tiempo y usar en el aula, ese tiempo ganado para conseguir un aprendizaje más duradero. Evidentemente optimizará sus actividades y las enfocará a crear un producto final más potente que en la manera tradicional, siempre trabajando colaborativamente y atendiendo, como decimos, a la taxonomía de Bloom.

 

 

¿Qué puede hacer el alumno en el espacio previo, el espacio individual?

 

El alumno verá la documentación enviada por el profesor, ya sea pdf, Word, visionado de vídeos o cualquier teoría o aspecto que el profesor considere necesario para poder luego, en el aula, realizar actividades de orden superior. En la siguiente imagen se pueden ver algunos consejos para el profesor en este primer momento.

 

Fuente 4: tomado de la web https://www.theflippedclassroom.es/ y modificado

 

 

Taxonomía de Bloom: por qué necesito tenerlo en cuenta

 

 

Fuente 5: tomado de la web https://www.theflippedclassroom.es/

 

La taxonomía revisada de Bloom nos dice que un alumno pasa por distintos procesos cognitivos en su proceso de aprendizaje. Estos se pueden dividir en seis, siendo recordar y comprender los del piso inferior y por tanto, de una complejidad cognitiva menor que los siguientes.

 

Lo ideal es que, una vez solucionadas todas las dudas del material enviado por el profesor, se trabajen en el aula actividades de orden superior, como pueden ser aplicar, analizar y evaluar.

 

En definitiva, se trata de que el profesor elabore tareas, actividades o proyectos, atendiendo a Bloom, pero teniendo en cuenta siempre los objetivos de aprendizaje, enfocando un material para el espacio individual y unas actividades de orden superior para el espacio grupal. Por tanto, es necesario un conocimiento alto de diseño instruccional.

 

Fuente 6: elaboración propia

 

 

El FC y las metodologías inductivas:

 

Según Aaron Sams, lo “más importante es el uso del tiempo de clase para que los estudiantes participen en actividades que impliquen el desarrollo de estrategias de aprendizaje de orden superior”. Por eso, el profesor flipped planteará sus clases con actividades potentes, eligiendo la que más le convenga dentro de la variedad de metodologías inductivas que existen. Y por supuesto trabajando colaborativamente, puesto que las metodologías activas van de la mano del aprendizaje cooperativo.

 

Algunas de las metodologías y actividades que puede utilizar pueden ser estas:

 

 

Fuente 7: elaboración propia

 

Y la evaluación y calificación, ¿qué?

 

Los profesores debemos tener claro que evaluar NO significa necesariamente CALIFICAR. Evaluar no es pedir a los alumnos que te recuenten lo que les contaste tú a ellos, sino que demuestren su capacidad de aplicar los significados que han construido a nuevos casos y situaciones. “Jay Mc Tighe".

 

En el modelo Flipped y tal y como se ve en la fuente 8, se suele hablar de tres tipos de evaluación:

 

 

Además de las distintas evaluaciones es muy importante el feedback de calidad y las analíticas de aprendizaje, es decir, el análisis de los resultados que se van obteniendo para afianzar o repasar contenido, para atender mejor a los alumnos que requieren enriquecimiento curricular y para hacer un mejor seguimiento a los alumnos que necesitan nuestra ayuda para llegar a los contenidos mínimos.

 

Junto a esto, son muy importantes las evidencias que vamos tomando. Esto toma mayor sentido si finalmente optamos por llegar al último escalón de Bloom: CREAR, donde el grupo presentará el producto final del proyecto, aunque no siempre llegaremos a ese peldaño de nivel superior, puesto que la mayoría de las veces nos moveremos entre aplicar, analizar y evaluar, tal y como se ha comentado arriba.

 

Y por supuesto, además de la observación del profesor, es necesario un instrumento de evaluación primordial: la rúbrica, que puede ser comprensiva o analítica.

 

Fuente 9: elaborada por nuestra compañera Anabel Iriarte

 

 

También se pueden utilizar listas de cotejo y fichas de coevaluación y autoevaluación:

Fuente 10: elaborada por nuestra compañera Anabel Iriarte

 

 

Y en algunos casos, una herramienta muy válida para la evaluación o la calificación, según determine el docente: la diana de evaluación.

 

Fuente 11: diana de evaluación (elaboración propia). Nombres de alumnos inventados.

 

Y exámenes, ¿tiene que haber?

 

Efectivamente, sí, pero lógicamente deben tener un porcentaje menor al tradicional debido a todo el trabajo del alumno tanto en el espacio individual como en el espacio grupal. Además, como hemos visto, habrá numerosas evidencias que nos posibilitarán ajustar la nota con exactitud.

 

 

En definitiva, el modelo Flipped aporta una mayor calidad al aprendizaje y además, consigue dos aspectos fundamentales, por lo que nuestra apuesta por el modelo Flipped Classroom y las metodologías inductivas es clara. Estos dos aspectos clave son:

1)    Una relación alumno-profesor más interesante

2)    La posibilidad de llegar a todos los alumnos de manera más individualizada en función de sus capacidades.

 

 

 

Material elaborado por Luis Villanueva, profesor de Historia y Alemán en el colegio FEC-Vedruna, exeditor de la web https://www.theflippedclassroom.es/ y formador del modelo Flipped desde hace varios años.